La CIUDADELA de Aleppo, desde Mesopotamia a la actual Siria

desde la Ciudadela de Aleppo en Siria en su billetario del s. XX

«La Notafilia es Arte, es Cultura, es Historia, …¡Descúbrela!»

Aleppo es una de las ciudades más antiguas del Mundo. Siendo actualmente la segunda ciudad en importancia de Siria, este enclave urbano al norte del país ya fue capital del reino de Yamhad en Mesopotamia, allá por el s. XVIII a.C.

En sus casi cuatro milenios de recorrido daría “cobijo” a hititas, egipcios, asirios, babilonios, medos,  persas, seléucidas, romanos, bizantinos, omeyas, turcos, mongoles, mamelucos, otomanos, franceses y árabes, …hasta nuestros días, en que resurge inmersa en una cruenta guerra civil.

La ciudad vieja de Aleppo fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986.

Ciudadela de Aleppo entrada y torres

El enclave defensivo por excelencia de la ciudad fue la Ciudadela de Aleppo, construida en una pequeña colina a unos 50m de altura y ocupada desde el primer milenio a.C, aunque su primera fortificación se data en la época seléucida (s. IV a.C).

De muralla circular rodeada de un profundo foso sería reconstruida por los mamelucos ya en el s.XII. Tiene dos grandes torres que defienden su único puente sobre el foso, obra del sultán al-Malik az-Zaher al-Ghazi. Las elegantes torres militares combinan aspilleras, troneras y ventanas con fines militares. Es extraordinario el acceso por este único puente subiendo una escalinata de piedra que finaliza en la entrada ciega de la primera torre, cuyo acceso queda cerrado frontalmente y se reconduce lateralmente para acceder a su interior.

Un recorrido por dentro nos permitirá visitar un restaurado hamman de la época de Nur al-Din (s. XII), restos del Palacio Real, la sala del trono y mezquitas de la misma época.

Para la notafilia son varios los ejemplares del billetario sirio los que nos ofrecen vistas de esta magnífica fortificación, seriamente dañada tras la guerra civil (2011-…) después de seis años de sangrientos combates.

Ciudadela de Aleppo

El billete de 5 libras de Siria de 1973 nos ofrece en su reverso una vista lateral de la entrada fortificada a la ciudadela, las dos torres, el puente, la escalinata y el foso. En su anverso, la imagen de un obrero de la industria en su banco de trabajo.

El billete de 50 libras de Siria de 1991 nos muestra en su reverso la misma vista de la Ciudadela que el anterior, pero tomada desde el lado opuesto. En su anverso una presa sobre el río Éufrates y una estatua de la diosa del agua Mari, de la Dinastía arcaica ( s. XX a.C), expuesta (¿?) en el Museo de Aleppo.

El billete de 50 libras de Siria de 1998 nos ofrece esta misma vista anterior de la Ciudadela, acompañada de un grabado de norias (típicas de la ciudad de Hama). Su reverso nos muestra la cotidianedad de la vida siria con un grupo de estudiantes, el edificio de la Biblioteca Nacional Al-Assad y el estadio de futbol Abbasiyyin de Damasco.

El billete de 5 piastras de Siria de 1944 nos ofrece en su reverso una vista de la Ciudadela en su conjunto, con la entrada con las dos torres y parte de la muralla fortificada. En su anverso un arabesco con el valor del billete en caracteres árabes.

¡Yo estuve allí, …en 2010!

PALMIRA, la Capital del Desierto con su Vía Columnada y el Tetrapilo.

-Palmira, inicio de la Via Columnada bajo el Arco de tres vanos en el billete de 100 libras

«La Notafilia es Arte, es Cultura, es Historia, …¡Descúbrela!»

-Palmira, el Tetrapilo y su representación en el billete de 500 libras

Estamos hablando de unas sorprendentes ruinas grecorromanas en mitad del desierto sirio; Palmira gozó de su máximo esplendor entre el s. I y III dc, como capital del desierto a mitad de camino entre el Eúfrates y el Mediterráneo y parada obligada de caravanas provenientes de Mesopotamia, India y China. Comenzó su decadencia de manos de la Reina Zenobia (de legendaria belleza y dícese descendiente de Cleopatra), cuando decidió acuñar su propia moneda además de someter con su ejército a Anatolia, Siria y el bajo Egipto; Roma no se lo permitió y el emperador Aureliano acabó con los palmiranos en el año 272.

La Vía Columnada era una calle de 1100 metros que daba acceso al núcleo urbano, su carril central medía 11 metros de ancho. Comenzaba con un arco monumental de tres vanos perpendicular a la calle, detrás del que se iniciaban dos filas de columnas corintias de 9,5 m de altura y 1 m de diámetro. Su primer tramo finaliza en el Tetrapilo o elemento arquitectónico decorativo formado por ieciséis columnas de granito sobre cuatro pilastras cuadradas. Actualmente está reconstruido y solo una de las columnas es original.

La lejanía de cualquier lugar habitado (Palmira está a 240 km de Damasco en pleno desierto) y cinco metros de arena permitieron conservar esta maravilla arquitectónica grecorromana hasta que fue restaurada en el s. XIX.

El billete de 100 libras sirias de 1962 nos muestra en su reverso el primer tramo de la Vía Columnada, desde el Arco Monumental hasta las primeras hileras de columnas.

El billete de 500 libras sirias de 1998 nos muestra en su anverso el comienzo de la Vía Columnada con el Arco de tres vanos y algunas de las columnas en pie detrás de ellos. Delante del arco han dibujado el Tetrapilo con sus 16 columnas sobre las 4 pilastras. A su derecha se nos muestra un busto de la Reina Zenobia.

¡ “Yo estuve allí …en 2010”!