«FRANCIA» con ATENEA en el billetario colonial de Ultramar

Piastras vs. francos -Francia con Atenea en su billetario colonial

«La Notafilia es Arte, es Cultura, es Historia, …¡Descúbrela!»

Hoy nos atrevemos con cuatro “monstruos” del billetario colonial francés del s. XX. Verdaderas joyas notafílicas que dieron la vuelta al mundo de manos de los artistas franceses, encargados de surtir de circulante a sus países de Ultramar.

Revisaremos los billetes de 20 piastras de Indochina francesa de 1928-31, los 100 francos de Djibouti colonial de 1928-38, los 100 francos de Nueva Caledonia (Noumea) de 1963 y los 100 francos de la Polinesia francesa (Tahití) de 1961-65.

Coincidentes en anversos y reversos, recaería en Sébastien Laurent como dibujante y Rita Dreyfus como grabador su magnífica puesta en escena.

Todos ellos nos ofrecen en sus anversos la personificación de Francia, cabeza y torso de una bella dama con túnica y corona de hojas de roble, con una rama de laurel en su mano izquierda y una estatua de Atenea en su mano derecha. (Atenea –para los griegos, o Minerva-para los romanos, es la diosa de la sabiduría, el arte y la guerra). Un roble, con sus ramas y hojas repartidas formando el marco superior, da cobijo a la noble dama.

Bodhisattva Avalokitesvara en Yibuti-Indochina-Nueva Caledonia y Tahiti

Los reversos nos ofrecen un grabado de bodhisattva Avalokitesvara, representación en piedra de la personificación del rey Jayavarman VII, en una columna con cuatro caras mirando a los cuatro puntos cardinales.

20 piastras Indochina vs. 100 francos Djibouti vs. 100 francos Tahiti vs. 100 francos Nueva Caledonia -Francia con Atenea reversos

Estas representaciones las encontraremos en el Templo de Bayon, en el complejo arquitectónico de Angkor Thom de Camboya (Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1992). Jayavarman VII fue el rey del Imperio de Angkor (1181-1215) que dejaría el hiduismo para convertirse al budismo, extendiendo así esta religión a Thailandia, Laos, Camboya y Vietnam.

Las marcas de agua, idénticas para los cuatro, representan la cabeza de un indígena indochino ladeada hacia el centro del billete. El tamaño de todos ellos es de 205x115mm.

Billetario de ultramar -Francia con Atenea- marcas de agua

Vamos con sus semejanzas:

El billete de 20 piastras de Indochina de 1928-31 es el único que cambia la cromaticidad de sus dibujos, nos presenta la estatua de Atenea sobre un globo terráqueo en color amarillo intenso, al igual que la corona de hojas de roble de la noble dama personificada en Francia. Los textos (en francés, vietnamita, camboyano, chino y japonés) en color azul tanto en anversos como en reversos y el valor en nºs rojos. Las firmas son de Stanislas Simon y René Thion de la Chaume, como Administrador y Director respectivamente.

El billete de 100 francos de Djibouti de 1931 nos presenta la estatua de Atenea sobre un globo terráqueo en color verde, al igual que la corona de hojas de roble de Francia. Los textos (en francés, etíope y árabe) en color verde tanto en anversos como en reversos y el valor en nºs verdes. Las firmas son de Marcel Borduge y Paul Baudouin como Presidente y Director General respectivamente.

El billete de 100 francos de Nueva Caledonia (Noumea) de 1963 con coloraciones iguales al de Djibouti, textos ya solo en francés y de color azul, al igual que sus valores numerales. Las firmas son de François de la Motte Ango de Flers y Maxime Robert como Presidente y Director General respectivamente.

Por último, el billete de 100 francos de Tahití (Papeete) de 1961-65, igual que el de Noumea, incluso las mismas firmas de François de la Motte Ango de Flers y Maxime Robert ,  pero con textos y números en color rojo.

Esta personificación de Francia comentada para sus anversos también fue usada en los billetes franceses de 5000 francos de 1934-39 (conocido como “Victoire”), obra de Sébastien Laurent, Jules Piel y Rita Dreyfus

y de 5000 francos de 1942-47 (conocido como “Union Francaise”), obra de Clement Serveau, Jules Piel y Rita Dreyfus.

Sus marcas de agua también son un guiño a la personificación de «Francia» velando por su territorio europeo y por sus colonias de ultramar.

5000 francos –Victoire y –Union francaise marcas de agua

El ARCO del TRIUNFO de París

10000 francos Francia desde Arco del Triunfo en París

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El ARCO DEL TRIUNFO de París (Arc de Triomphe) corona al más importante bulevar francés, los Campos Elíseos, desde su salida en la Plaza de la Concordia, situado a apenas 2 km de ésta.

Arquitectura encargada por Napoleón en 1806 para conmemorar sus victorias imperiales, pasaría por una lenta finalización coetánea con las pérdidas de batallas y guerras que le acontecerían al final de su poder. No fue hasta 1836 cuando se pudo decir que finalizo su construcción. A partir de 1920 se usará como monumento al Soldado Desconocido de la 1ª Guerra Mundial, honrado con una antorcha que se enciende todos los días al atardecer.

Con una altura de 50 metros, una profundidad de 22 m y un ancho de 45 m, abre un arco central de 30x14m y dos laterales de 19×8.5m. Fue diseñado por los arquitectos Jean Chalgrin y Jean-Arnaud Raymond y retomada su obra por sus alumnos Louis Robert Goust y Guillaume Abel Blouet.

En su ático nos ofrece 30 escudos con los nombres de las principales victorias militares de Napoleón. En las paredes interiores del arco se enumeran los nombres de 558 generales franceses. En su base cuatro grandes esculturas, una en cada pilar, entre las que destaca “La Marsellesa” (o “Le Depart des volontaires”) de Francois Rude, compartiendo ubicación con “La Paix”, de Antoine Etex, “ Le Triomphe” de Jean Pierre Cortot y “La Rèsistance”, también de Antoine Etex.

A los pies del Arco se encuentra la Tumba al Soldado Desconocido de la Primera Guerra Mundial.

En el anverso del billete de Francia emitido entre 1955 y 1958 con el valor de 10000 francos (reeditado en 1958 con la sobreimpresión de 100 nuevos francos, y entre 1959 y 1964 ya solo con el valor de 100 nuevos francos), apreciamos un grabado de este magnífico monumento parisino, el Arco del Triunfo, construido a la mayor gloria de Napoleón, cuya presencia preside el mismo anverso, en una conjunción de colores que hace honor a los magníficos artistas del billetario francés de mediados del s. XX.

¡Yo estuve allí …en 2005!

La CATEDRAL de Vilnius y su campanario

50 litus Lituania desde la Torre de la Catedral de Vilnius

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La CATEDRAL de VILNIUS y su CAMPANARIO se alzan en la plaza que es el perímetro de lo que fue la muralla, que rodeaba el castillo inferior, muro defensivo que hizo de Vilnius un bastión contra los cruzados en el s. XIV.

El Campanario formaba parte de las fortificaciones y ahora queda separado de la Catedral en la misma plaza, que está presidida por una estatua del gran duque Gediminas (rey entre 1316 y 1341).

La Catedral, construida en el s. XIII en la fe cristiana sobre un asentamiento pagano, fue reconstruida a finales del s. XVIII con un estilo clasicista barroco francés por el arquitecto Laurynas Stouka-Gucevicius, mediante la recreación de un peculiar templo griego con un pórtico clásico de columnas que lo rodean perimetralmente.

El billete de Lituania de 50 litus de 1993 nos ofrece en su reverso una perspectiva de la plaza de Vilnius con la Catedral, el Campanario en su primer plano.

La plaza está rodeada de jardines y arbolado que hacen de su recorrido un agradable paseo.

¡Yo estuve allí …en 2011!

LUXEMBURGO, 100 francos de 1947 y 1956

Luxemburgo 100 francos 1947 vs. 100 francos 1956 anversos y reversos

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La pareja de rarezas notafílicas que enfrentamos nos lleva hasta el Luxemburgo de mediados del siglo XX. Contemplaremos el billete de 100 francos de 1947 y el billete de 100 francos de 1956, ambos emitidos por el “Banque Internationale à Luxembourg, S.A.” (BIL)

Luxemburgo es un pequeño y rico país del noroeste europeo, que forma parte del Benelux y de la Unión Europea desde su creación, ya que fue uno de los seis miembros fundadores en 1951 con el Tratado de París.

El Gran Ducado de Luxemburgo fue español entre el s. XVI y el XVIII, francés en los inicios del s. XIX y belga desde entonces hasta 1857, año en que obtuvo su total independencia. Durante la 1ª y 2ª Guerra mundial fue ocupado por Alemania, y finalmente en 1947 se unió con Holanda y Bélgica para formar el Benelux.

El Banco Internacional de Luxemburgo se estableció como la primera sociedad bancaria anónima del Gran Ducado en 1856. Fue creado a la luz de las financiaciones requeridas por las compañías de ferrocarriles e industrias del acero, principales impulsoras de la industria de la época. Hoy en día el BIL está presente en el Benelux, Suiza, Dinamarca y Oriente Medio.

Los dos billetes que mostramos recogen algo de la filosofía aperturista en su fundación.  Nos van a ofrecer grabados relacionados con la industria del ferrocarril y del acero, cien años después de que la industria siderúrgica luxemburguesa liderase la economía de su entorno.

Son los billetes de 100 francos de Luxemburgo de las emisiones de 1947 y de 1956.

Coincidentes en grabados de anversos y reversos, ambos nos ofrecen en el anverso una alegoría con jóvenes agricultores a ambos lados de un círculo central, formado por una corona de espigas, en cuyo interior se nos muestra la efigie de la Gran Duquesa Carlota de Luxemburgo (monarca de Luxemburgo entre 1919 y 1964). A su derecha un joven sentado y apoyado en una pala, junto a una gavilla de espigas. A su izquierda una joven sentada sosteniendo una cesta de semillas.

Para los reversos se muestra a tres obreros siderometalúrgicos delante de una gran rueda, a modo de alegoría de la industria ferroviaria y del acero.

Respecto a sus semejanzas, la que más salta a la vista es la cromaticidad de sus impresiones. En el billete de 100 francos de 1947 se usan predominantemente los colores azul celeste y marrón claro, mientras que en el billete de 100 francos de 1956 serán los colores verdes y grises los que dominen su impresión. Otra semejanza se observa en el círculo central de los anversos; mientras que en el billete de 1947 la Gran Duquesa Carlota aparece ladeada hacia la izquierda y las dos espigas laterales que la circundan se unen coronadas por una corona real, en el billete de 1956 la corona real superior desaparece y la efigie de la Gran Duquesa aparece ladeada hacia la derecha.

En cuanto a textos (referidos al Banco y a los firmantes) y valores (en texto y en número), en ambos billetes se nos muestran en las mismas posiciones aunque diferentes cromaticidades. Sin embargo los números de serie aparecen por triplicado en el reverso del billete de 1947, en su parte superior (izquierda y derecha con el mismo nº) y al pie (centro con un nº distinto); mientras que en el billete de 1956 aparecen por duplicado en la parte superior derecha e inferior izquierda pero con distinta numeración de serie.

Como anécdota, resaltar que la firma del Administrador delegado en el billete de 1947 y la del Presidente en el billete de 1956 son la misma, ¿promocionaría en apenas una década, …o formaba parte del accionariado del Banco?

Se conservan a duras penas, pero merecen ser contrastados para los amantes de la Notafilia. ¡Espero que os gusten!

La Torre SENATSKAIA y el SENADO del Kremlin

50 rublos  desde la Plaza Roja de Moscú, junto a la Torre Senatskaia y el Senado

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La TORRE SENATSKAIA y el SENADO, la torre forma parte de las murallas que rodean el Kremlin y está situada en la parte más cercana al mausoleo de Lenin, en la misma plaza Roja. Fue construida en 1491 por Pietro Antonio Solari y da la espalda al edificio del Senado, ya dentro del recinto amurallado, arquitectura neoclásica construida a finales del s. XVIII por Kazakov, que fuera residencia de Lenin, lugar de encuentro de sus reuniones con el PCUS y del Gobierno soviético.

Este relieve donde contemplamos en primer término la Torre Senatskaia y detrás el edificio del Senado se nos presenta en los billetes rusos de 50 rublos de la década de los ’90 del pasado siglo, concretamente en sus reversos, ya que el anverso está presidido por el torso de Lenin .

¡ “Yo estuve allí …en 2003”!

El ROQUE CINCHADO en la ladera del Teide en Tenerife

– 1000 pesetas desde el Roque Cinchado en la ladera del Teide -Tenerife

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El ROQUE CINCHADO es una formación rocosa muy peculiar y emblemática de la ladera del TEIDE.

En la isla canaria de Tenerife y dentro del Parque Nacional del Teide (Patrimonio de la Humanidad desde 1954) se alza esta peculiar roca de 27 m de alto, a 2100 m de altura sobre el nivel del mar y a escasos 300 m del volcán Teide. Forma parte de los conocidos “Roques de García”, todos formaciones rocosas cercanas con aspectos similares.

El Roque Cinchado también es conocido como “Árbol de Piedra” o “Dedo de Dios” (aunque esta última denominación lo es después de que desapareciera por una tormenta el original “Dedo de Dios”, parte alta de la formación rocosa basáltica Roque Partido de la isla de Gran Canaria).

El billete de 1000 pesetas de España de 1979 nos muestra en su reverso una panorámica de la ladera del Teide con el Roque Cinchado en primera línea. Un paseo por los Roques de García, en el Parque Nacional de las Cañadas del Teide, contemplando el majestuoso paisaje, nos acercará al tercer volcán más alto del Mundo, el Teide, de 3.718 metros y montaña más alta de España.

¡Yo estuve allí …en 1997!

El PUENTE de CARLOS IV sobre el Moldova en PRAGA

– 100 coronas desde el Puente de Carlos IV sobre el río Moldova -Praga

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El PUENTE de CARLOS une, en PRAGA, su “Ciudad Vieja” con su “Ciudad Pequeña”.

Cruza el rio Moldova con una longitud de más de 500 metros y ancho de 10 m. Fue mandado construir en el s. XIV por Carlos IV de Alemania (Carlos I de Bohemia), finalizando sus obras ya iniciado el s. XV. Su tablero está flanqueado por 30 estatuas de estilo barroco que fueron situadas a sus laterales en el s.XVIII; representan santos y patronos venerados de la época.

De paso obligado si queremos acceder a Mala Strana (también conocida como Ciudad Pequeña) y llegar al Castillo de Praga (residencia desde el s.XI de los reyes de Bohemia, emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico) y a su Catedral de San Vito. En esa zona de la ciudad también podemos visitar la Iglesia de San Nicolás.

Su otro lado no sitúa en la Ciudad Vieja donde es de visita obligada la Plaza de la Ciudad Vieja con su Iglesia gótica de Nuestra Señora del Tyn, el monumento a Jan Hus (teólogo checo del s.XIV quemado en la hoguera por hereje, al que se considera precursor de la Reforma Protestante) y el Reloj Astronómico sobre la torre del Ayuntamiento Viejo.

El billete de 100 coronas de Checoslovaquia de 1961 nos ofrece en su reverso una panorámica del Puente de Carlos IV de Praga con la Ciudad Pequeña al fondo. Podemos contemplar parte de su extensión, con sus vanos y estatuas laterales y al fondo el skyline del Castillo, la Catedral de San Vito, la Iglesia de San Nicolás y las Torres góticas que dan entrada al barrio de Mala Strana.

En Praga, actual capital de Chequia, además de todas las maravillas arquitectónicas ya comentadas con el contexto del billete, no debemos dejar de visitar la Torre de la Pólvora, el Callejón de Oro en el castillo, la Plaza de Wesceslao y el Monasterio de Strahov.

¡Recordad: Ciudad Vieja, Ciudad Pequeña y Ciudad Nueva; un lujo para el viajero!

¡Yo estuve allí, en 1998!

OPORTO, encanto portugués que descubrir

– 100 escudos de Portugal desde la Iglesia de los Clérigos de Oporto

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OPORTO, o Porto, desde cuya raíz deriva el nombre del país, Portugal, fue una colonia romana que en la Edad Media daría origen a la nación portuguesa. Enclave en la desembocadura del Duero, sus muelles son testigos únicos del devenir de uno de los más apreciados vinos del mundo, el vino de Oporto.

Una escapada a esta histórica ciudad requiere pasear por sus innumerables callejuelas, siempre en cuesta, visitar su principal catedral, llamada La Sé, la Iglesia de los Clérigos, con la torre más alta de Portugal (76 m), la Iglesia de San Ildefonso, el Convento del Carmen, la Iglesia de San Francisco, la Bolsa, el Ayuntamiento y la Estación de San Benito.

Apreciaremos los magníficos murales de azulejos, con tonalidad azulada, tan típicos de la cerámica portuguesa en muchas de sus fachadas y paredes.

Deberemos cruzar el Puente de Luis I, de 1886 y con reminiscencias a Eiffel, y llegar a Vilanova de Gaia, si queremos degustar in situ las diferentes ofertas de las bodegas de Oporto, que amarran sus gabarras a ese lado del Duero.

El billete de Portugal de 100 escudos de 1964 nos ofrece en su reverso un grabado con la panorámica del Oporto del siglo XIX vista desde la torre de los Clérigos, con la rua dos Clérigos en todo su recorrido. Se aprecia en su línea la Iglesia de San Ildefonso y al fondo las torres de la Catedral o Sé.

Oporto es uno de esos lugares con encanto que nunca acabarás de descubrir por muchas veces que lo visites.

¡Yo estuve allí …en 2007!