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Desde “Miscelánea” continuamos en el Este europeo en la Yugoslavia de los años ’40 del pasado siglo. Completaremos la revisión de sus dinares de posguerra, esta vez repasando la serie de 1946 de la FNRJ “República Popular Federal” de Yugoslavia.
En el post anterior dimos entrada a la primera serie de dinares de la resistencia yugoslava en la ocupación nazi, la serie de 1944 para la DFJ del mariscal Tito. Casi dos años después, a finales de 1945, el exiliado rey Pedro II fue depuesto, derogando definitivamente la monarquía. El gobierno provisional de la “República Federal Democrática” (DFJ) quedaría instituido ya como República Popular Federal de Yugoslavia (FNRJ “Federativna Narodna Republika Jugoslavija”). Bajo la tutela de Josif Broz Tito (1892-1980) como Primer Ministro mantuvo su nueva denominación entre 1945 y 1963.
Los primeros años las relaciones con la U.R.S.S. de Iosif Stalin eran de mutua alianza, pero se vieron truncadas por conflictos político-ideológicos entre ambos líderes en 1948. A partir de entonces la Yugoslavia del mariscal Tito adoptaría una posición de neutralidad. Años después sería uno de los países fundadores del MPNOAL (Movimiento de los Países no Alineados). En 1963 cambiaría su nombre al de República Federativa Socialista de Yugoslavia (“Socijalistička Federativna Republika Jugoslavija”).
Contemplamos los billetes de 50 dinares, 100 dinares, 500 dinares y 1.000 dinares de 1946 del Narodna Banka “Banco Nacional” para la República Popular Federal de Yugoslavia. Sus viñetas son obra de los artistas y grabadores Matija Zlamalik, Veljko Andrejevic Kun y Tanasije Krnjajic. Recogen escenas con trabajadores de los diferentes sectores productivos de la economía yugoslava. Mineros, herreros, leñadores, campesinos, pescadores, labradores, … y vuelven a homenajear al soldado partisano de la serie anterior.
Anversos y reversos en tonalidades marrones, verdes azuladas y amarillas. Marcos de cicloides y orlas florales con cartelas de leyendas en los cuatro idiomas (serbio, croata, esloveno y macedonio) y valores numéricos en las cuatro esquinas. Llevan las firmas de A. Vasic como Glavni Direktor/ Главни Директор (en croata o serbio, según valores) y Tanajise Zdravkovic como Guverner/ Гувернер. Números de serie en tipografía negra (50 dinares) o en números con letras de serie en rojo (resto de valores). Fueron desmonetizados en 1953.
El escudo de armas yugoslavo de la época (cinco antorchas entre espigas de trigo y bajo una estrella) mantiene la cinta con la fecha de creación de la DFJ, el 29-XI-1943. Aparece en las viñetas de todos los anversos excepto en el de 50 dinares, que lo muestra al reverso.
El billete de 50 dinares de Yugoslavia de 1946 nos muestra al anverso un minero picando en la mina con un martillo neumático. Leyendas en los cuatro idiomas y validadores en texto serbio. El marco superior e inferior se cierra con una orla floral. Valores numéricos en esquinas alternas y al centro sobre una gran cicloide romboidal.
Al reverso un leñador en labores de tala de troncos y el escudo nacional en un medallón entre rosetas estrelladas
El ejemplar de 100 dinares de Yugoslavia de 1946 nos ofrece al anverso dos dibujos laterales con un herrero sobre su yunque y un campesino afilando una guadaña. Al centro las leyendas identificativas en un hexágono de laurel con el medallón heráldico coronándolo. Leyendas multiidioma y validadores en cirílico
Para el reverso nos guardan una bonita escena marítima con un pescador recogiendo las redes en primer plano. Valor en número y moneda en textos multiidioma sobre cicloides a derecha e izquierda de la viñeta central
El billete de 500 dinares de Yugoslavia de 1946 nos muestra nuevamente al héroe partisano con arma al hombro que ya vimos en la serie de 1944 de la DFJ. En el lado opuesto del anverso un medallón con el escudo yugoslavo en un marco de conchas en trébol.
Para su reverso nos deleitan con un artístico grabado de un campesino arando con caballos. Es el único valor de la serie que no muestra los validadores en letras cirílicas, aunque si mantiene los cuatro idiomas para el resto de las leyendas.
El ejemplar de 1000 dinares de Yugoslavia de 1946 nos ofrece en su anverso a una joven campesina con una gavilla de trigo al hombro y en el lado contrario de la viñeta el medallón heráldico.
Su reverso nos muestra un grabado multicolor en su tercio izquierdo con la imagen de la cascada del rio Pliva y en lo alto la ciudad medieval de Jajce, en Bosnia-Herzegovina, ciudad en la que se celebró la asamblea de la AVNOJ, embrión de la Yugoslavia libre de posguerra. Para su tercio derecho la imagen alegórica de una dama con espada y laurel en sus manos y una diadema con la estrella heráldica en su cabeza, rodeada de un marco de frutas alrededor.
No tienen marca de agua ni filigrana, aunque sí fibrillas multicolores incrustadas. Solo el ejemplar de 100 dinares incluye un hilo de seguridad que cruza horizontalmente el billete en su tercio inferior.
Artística y patriótica serie de corte popular. ¡Espero que os guste!

Desde “Miscelánea” volvemos hasta el Este europeo para recalar en la hoy extinta Yugoslavia en los años finales de la II Guerra Mundial. Revisaremos dos series de su billetario: la serie de dinares de 1944 de la DFJ “República Federal Democrática” y la serie de 1946 de la FNRJ “República Popular Federal” de Yugoslavia.
La evolución de este territorio balcánico durante el siglo pasado se iniciaba formando parte del Imperio Austrohúngaro hasta el final de la I Guerra Mundial. Desde 1918 fue constituido como Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, nombre que mantuvo hasta 1929, fecha en la que se proclamó el Reino de Yugoslavia. Tras la invasión alemana en la II Guerra Mundial, los nazis ocuparon el país entre 1941 y 1944.
Paralelamente a la ocupación, el gobierno yugoslavo en el exilio continuó en manos del rey Pedro II (desde Londres). En territorio yugoslavo, desde finales de 1943, el que fuera secretario general del Partido Comunista yugoslavo, Josif Broz Tito, iba a liderar el AVNOJ “Consejo Antifascista de Liberación Nacional de Yugoslavia”, convirtiéndose en la principal resistencia contra la ocupación nazi y Tito en Jefe del Comité Militar, a la vez que comandante supremo de los partisanos yugoslavos. La DFJ o Yugoslavia Federal Democrática de Tito fue reconocida como Estado provisional tanto por los aliados como por el rey en el exilio. Desde 1944 el mariscal Tito sería su Primer Ministro.
Esta primera serie de Yugoslavia, correspondiente a la República Federal Democrática, se emitió para los valores de 1, 5, 10, 20, 50, 100, 500 y 1.000 dinares. Vamos a revisar los billetes de 1, 5, 10, 20, 50 y 100 dinares de 1944. Todos ellos nos ofrecen en su anverso un óvalo a la derecha con el dibujo de medio cuerpo de un soldado partisano con un arma sobre su hombro. Completa la viñeta un marco orla de cicloides con el valor de cada billete en rosetas sobre las cuatro esquinas. Leyendas en cuatro idiomas (serbio, croata, macedonio y esloveno) y números de serie solo en los valores mayores contemplados (20, 50 y 100 dn). No llevan firmas de validación.

Los partisanos yugoslavos fueron la principal guerrilla de resistencia ante las fuerzas de ocupación en los Balcanes durante la II Guerra Mundial. Capitaneados por Josif Tito constituyeron el Ejército Popular de Liberación de Yugoslavia para la recién creada AVNOJ.
Los reversos mantienen las leyendas en los cuatro idiomas del anverso, así como la posición de los valores numéricos en las esquinas. Marcos de orlas en guilloches y una columna izquierda con rosetas arriba y abajo del escudo nacional. El emblema heráldico yugoslavo llevaba cinco antorchas bajo una estrella de cinco puntas; las cinco antorchas representaban la unión de los cinco grupos étnicos (serbios, croatas, eslovenos, montenegrinos y macedonios), la sexta antorcha (en representación de los bosnios) será agregada ya con la República Federativa Socialista, en 1963. A ambos lados de las antorchas sendos arcos de espigas y a su pie una cinta con la fecha de 29-XI-1943, coincidente con la creación del Estado provisional de la DFJ, o República Federal Democrática.


Son billetes austeros, con apenas dos cromaticidades para cada ejemplar; el billete de 1 dinar de 1944 en verde oliva y sin serie ni firmas. No llevan marcas de agua, aunque han sido impresos en papel con filigrana geométrica.


El ejemplar de 5 dinares de 1944 en cromaticidad predominante azul y también sin nº de serie. Lleva sobre el pie del reverso el año de emisión.


El billete de 10 dinares de 1944 es bitono marrón y amarillo crema. Incorpora el detalle del año en su anverso y reverso, sobre el pie central.


El ejemplar de 20 dinares de 1944, en tonos rojizos, también incluye la leyenda del año pero en el reverso. Además lleva nº y letra de serie en tipografía negra.


El billete de 50 dinares de 1944 en bitono púrpura con fondo azulado lleva nº y letra de serie en tipografía roja.


El ejemplar de 100 dinares de 1944, en cromaticidad verde oscura y fondo grisáceo, también aporta número de serie en tipografía roja.
Apenas dos años después, a finales de 1945, una vez depuesto el rey Pedro II, la DFJ pasaría a denominarse FNRJ, ya como República Popular Federal de Yugoslavia. Repasaremos esta segunda serie de dinares en el próximo reportaje.

Actualmente Yugoslavia tampoco existe como país, ya que tras la Guerra de los Balcanes (1991-1995) ha sido dividida en los estados independientes de Eslovenia, Serbia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Macedonia y Montenegro.
Un austero billetario de culto al soldado anónimo como vanguardia hacia un nuevo Estado. ¡Espero que os guste!
Desde “Semejanzas” nos mantenemos en África recalando en los territorios del Magreb que comprendían las colonias francesas de Argelia y Túnez. Volvemos a contemplar la “Evolución Natural” de un billete que cambia de valor (no de tipo de moneda) por la adecuación de un país a su nueva economía o gobierno, en este caso revalorizando su moneda.
Argelia no se iba a independizar de Francia hasta 1962. Con la llegada al poder en Francia de Charles de Gaulle en 1958 y la instauración de la Quinta República, en 1960 se introdujo el “Nuevo franco” (NF) cuyo cambio se estableció en 100 francos anteriores. Esta revalorización colocó a Francia económicamente en un lugar de privilegio que no alcanzaba desde la I Guerra Mundial y el mundo volvió a confiar en su moneda. Este cambio monetario se llevó a cabo tanto en la metrópoli francesa como en las colonias de Ultramar.
El Banque de l’Algérie se constituyó como sucursal dependiente del Banque de France en 1851. En 1949 pasa a ser el Banque de l’Algérie et de la Tunisie, con potestad de emisión también para el Protectorado de Túnez. En 1956 volvió a denominarse Banque de l’Algérie y se mantuvo hasta 1963, un año después de la descolonización e independencia de Francia.
Contemplaremos el billete de 5000 francos de Argelia de 1955 y el reeditado de 50 nuevos francos NF en 1959 para el mismo territorio.
Ambos billetes coinciden en su diseño de gran belleza y típico de la década de los 50’ del siglo pasado, época en la que Argelia luchaba por su independencia del colonizador francés, tratando de seguir los pasos de su vecino Túnez que se independizó en 1956. Es una etapa dorada en el billetario argelino, con diseños que plasman la etapa romana del África del Norte. Obras de los artistas franceses William Fel, Andrè Marliat y Broutin, fueron impresos por el Banque de France.
Sus anversos comunes nos muestran el busto del dios Apolo, patrón en la mitología griega y romana de la Belleza, la Salud, la Música y las Bellas Artes. La cabeza de Apolo, que ocupa todo el lateral izquierdo de la viñeta, está extraída de una estatua encontrada a primeros de s.XX en la ciudad de Caesarea Mauretaniae (actual Cherchell, puerto mediterráneo al norte de Argelia), en cuyo museo se expone actualmente de cuerpo entero. Se completa al centro con un frontón entre columnas, sobre pedestal y bajo cornisa, con motivos ornamentales geométricos en tonos multicolores. A la derecha la ventana de reserva para la marca de agua.
Cromaticidad predominante en tonos amarillos, marrones, rosáceos y verdes. Leyendas en francés, en letras moradas, con las identidades de los Bancos y el valor de cada ejemplar, arriba y al pie respectivamente. Sobre el ornamento central las firmas de tres validadores en color negro. Números de serie en tipografía negra divididos en las cuatro esquinas y en el centro superior.
Sus reversos nos ofrecen el dibujo del Arco del Triunfo de Trajano, conservado en la ciudad de Timgad (antigua ciudad romana de Thamugadi) en el nordeste argelino, también conocida como la Pompeya de Africa y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1982. Se completa la viñeta con bajorrelieves laterales y ornamentos florales multicolores al pie. Leyendas y numeraciones en árabe en tonos morados. Cromaticidad en tonos amarillos, grises, verdes y azules.


El billete de 5.000 francos de Argelia de 1955 lleva las firmas de Jean Watteau como Le Gouvérneur, de Antoine Civier como Le Caissier Général y de Pierre Gandi como Le Sécretaire Général.


El billete de 50 nuevos francos NF de Argelia de 1959 lleva las firmas de Jean Watteau como Le Gouvérneur, de Antoine Civier como Le Caissier Général y de Maurice Genin como Le Sécretaire Général.

Sus marcas de agua nos ofrecen el rostro ladeado de una joven oriunda con pañuelo que le cubre la cabeza.
Dos auténticas sábanas de papel que reflejan la “soberbia artística” de la escuela francesa de mediados del s.XX. ¡Espero que os agraden!
Desde “Miscelánea” volvemos al cuerno nororiental de África para recalar en Etiopía. Vamos a revisar parte de la primera serie de dólares, o birr (moneda del país), emitida por el State Bank of Ethiopia. Contemplamos los billetes de 1 dólar, 5 dólares y 10 dólares de Etiopía de 1945. Toda la serie mantiene el culto al emperador Haile Selassie, último descendiente del rey Salomón, también conocido como Ras Tafari o “León de Judá”.
El Banco Estatal de Etiopía se encargó de las finanzas nacionales entre 1943 y 1963, siendo sustituido a partir de entonces por el Banco Nacional.
En sus anversos, monocromáticos en tonos grises y negros sobre un ligero fondo crema, nos dibujan un retrato de Haile Selassie con uniforme militar en un óvalo a la izquierda. El centro de la viñeta es ocupado por grabados de naturaleza y arquitectura del país. Una cartela en amhárico (etíope oficial) con la identidad bancaria y el valor en texto ocupa la parte superior de cada anverso. Al pie se repiten las leyendas en dos cartelas esta vez en inglés. En sus esquinas superiores el valor de cada billete seguido de su divisa, ብር (birr), en amhárico. En las esquinas inferiores el valor en nº occidental. Fueron impresos por la empresa americana SBNC Security Banknote Company. Números de serie por duplicado y en tipografía roja.


Para los reversos se nos dibuja al León de Judá como símbolo imperial de Haile Selassie “Rey de Reyes y León de Judá”. Símbolo heredado por la creencia de que la monarquía etíope surge de los descendientes de la Reina de Saba y el Rey Salomón, atribuyendo así a esta legendaria pareja la paternidad del fundador de la dinastía salomónica etíope, otrora Reino de Aksum, el rey Menelik I. Aparece con corona imperial y un bastón estandarte acabado en cruz en su garra derecha dentro de un óvalo al centro de la viñeta y rodeado por una barroca ornamentación de guilloches entre hojas de acanto. Textos ya solo en amhárico.


El billete de 1 dólar etíope de Etiopía de 1945 nos ofrece al anverso al emperador Selassie y una escena agrícola con un campesino guiando una pareja de bueyes que tiran de un arado. Campos alrededor y montañas al fondo con pequeños pueblos en sus laderas. Lleva la firma de Jack Bennett como Governor. Su reverso presidido por el León de Judá se imprime en monocromía verde.


El ejemplar de 5 dólares etíopes de Etiopía de 1945 nos muestra al anverso a Haile Selassie a la izquierda y presidiendo el centro de la viñeta una acacia con colmenas en un óvalo rodeado de flores, hojas y abejas volando sobre ellas. Lleva la firma de Jack Bennett como Governor. Su reverso presidido por el León de Judá se imprime en monocromía naranja.


Para el billete de 10 dólares etíopes de Etiopía de 1945 nos vuelven a plasmar al emperador Selassie, esta vez en un fondo con un grabado de la estatua ecuestre del emperador Menelik II en un parque de palmeras en Addis Abeba (la capital). Menelik II fue emperador de Abisinia (actual Etiopía) entre 1889 y 1913. Al fondo del grabado se vislumbra la Iglesia de San Jorge, construida en 1896 por Menelik II para conmemorar la victoria contra los italianos en la batalla de Adwa en la primera guerra italo-etíope (1895-1896). Lleva la firma de Walter Henry Rozell Jr. como Governor. Su reverso presidido por el León de Judá se imprime en monocromía rojo Burdeos.
Muy artística serie de culto al personaje y a su leyenda imperial. ¡Espero que os guste!
Desde “Rarezas” nos trasladamos hasta los enclaves americanos de Filadelfia y Nueva York, desde donde se imprimieron una serie de billetes editados, pero nunca emitidos para su uso, aunque sí firmados, quedando en unos bellos diseños para el anecdotario notafílico mundial.
Estamos hablando de la serie de dólares y forintos del “iluminado” Luis Kossuth (1802-1894), emigrante americano expatriado de Hungría cuando fue ocupada por el Imperio Austriaco (austohúngaro). Contemplamos los billetes de 1852 de 1, 2 y 5 forintos del Ministerio de Finanzas de Hungría, en Filadelfia, y de 1 dólar del Fondo Húngaro, en Nueva York.
Presentan alegorías de la Justicia, la Libertad, el Arte, la Literatura, el Trabajo, la Agricultura y el Comercio.
Impresos en papel blanco muy fino, de gran carteo y a una sola cara (sin reverso) por la empresa Toppan, Carpenter, Casilear & Co. de Filadelfia para los valores de 1,2 y 5 forintos y por la imprenta Danford, Bald & Co. de Nueva York para el de 1 dólar. La identidad de estas imprentas queda reflejada en los respectivos pies de anverso de los ejemplares mostrados.
Estas dos imprentas junto a otras seis compañías editoras fundarían en 1858 la American Bank Note Company (ABNC).
El primer ministro revolucionario húngaro Luis Kossuth (Lajos Kossuth) fue un político y patriota independentista que nunca comulgó con la Casa de Austria y que fue barrido de la escena por el Imperio Austrohúngaro en 1849, teniendo que emigrar a Estados Unidos. Fue uno de los líderes de la fallida Revolución y Guerra de Independencia húngara de 1848 contra el Imperio austríaco.
El billete de 1 dólar de Nueva York de 1852 nos ofrece en el centro superior del anverso la alegoría de Hungaria con espada ante un noble imperial caído (su corona ha rodado por el suelo). Alegoría de La Libertad a la derecha y Lajos Kossuth en actitud de oratoria a la izquierda. Dos escudos heráldicos de Hungría en sendas esquinas superiores. Textos en inglés y valor en dos rosetas a derecha e izquierda de la viñeta superior. Es el único ejemplar que imprime la fecha de emisión. Se emite a cargo del Fondo húngaro “Hungarian Fund” de Nueva York para el Gobierno Independiente de Hungría. Lleva la firma de Lajos Kossuth.
Kossuth sería Ministro de Finanzas entre abril y septiembre de 1848, Presidente del Comité de Defensa Nacional entre octubre de 1848 y mayo de 1849 y Gobernador-Presidente de Hungría entre abril y agosto de 1849. Un busto en bronce de Kossuth reposa en el Capitolio de los Estados Unidos de América reconociéndolo como “Padre de la democracia húngara, estadista y luchador por la libertad”.
El billete de 1 forinto de Filadelfia de 1852 nos muestra en el centro superior del anverso un marco ovalado con la alegoría de Hungaria con espada y lanza y un soldado caído a sus pies. Al exterior del óvalo ondean banderas sobre cañones con munición, alguna con el escudo húngaro. Una dama sedente representa la Alegoría de La Artes a la derecha y tres damas cargan con un espejo como Alegoría de la Belleza a la izquierda. Textos en húngaro, sin fecha ni serie.
En el año 1852 encargaría la impresión de estos billetes, que estaban destinados a ser la moneda legal en la Hungría de sus exitosos planes, … que nunca lo fueron contra el dominio austriaco que se pierde en 1849 … nunca pasó, y la mayoría de estos billetes fueron quemados. Muchas décadas más tarde fueron encontrados en un almacén en Nueva York y alguno ha llegado para permitirnos “radiografiarlo”.
El ejemplar de 2 forintos de Filadelfia de 1852 nos ofrece al centro la Alegoría de Hungaria sentada sujetando unos fasces y apoyada sobre un escudo heráldico húngaro. A la izquierda se dibuja la Alegoría de la Justicia y a la derecha a la diosa Atenea con casco cargando con escudo y lanza. Textos en húngaro, sin fecha ni serie.
La emisión del Hungarian Fund cubría los valores de 1, 5, 10, 50 y 100 dólares. La emisión del Finance Ministry imprimió los valores de 1, 2 y 5 forintos.
El billete de 5 forintos de Filadelfia de 1852 nos ofrece en la esquina superior izquierda una dama sedente con una hoz en su mano; en la esquina superios derecha una dama sentada sobre unas pacas de mies; ambas alegóricas a la Agricultura. Al centro un brazo emerge sujetando una maza en clara alusión al Trabajo. En las esquinas inferiores sendos escudos barrocos con la heráldica húngara. Textos en húngaro, sin fecha ni serie pero con la firma impresa de Kossuth.
Los billetarios de la hiperinflación de la Hungría de postguerra (1945-1946) retratarían a su héroe nacional Lajos Kossuth para sus viñetas. Lo contemplamos en los pengos, milpengos y b-pengos de esa época.
¡Romántica y onírica historia para la Notafilia!
Desde “Semejanzas” nos trasladamos a la isla caribeña de Cuba, temporalmente al último tercio del s. XIX, para comparar dos pequeños billetes emitidos por entidades bancarias locales bajo la tutela de España. Revisaremos las semejanzas de dos ejemplares de 5 centavos, uno de 1872 emitido por el Banco Español de La Habana y otro de 1896 emitido por el Banco Español de la Isla de Cuba.
El Banco Español de La Habana fue constituido en 1855 para gestionar gran parte de los recursos financieros de la isla. Además se le concedió el permiso de emisión de billetes en pesos con la paridad de 1 peso = 8 reales. Esta concesión se autorizó durante 25 años. Cuando finalizó la concesión temporal, en 1881, la reorganización del Banco derivó en el nuevo Banco Español de la Isla de Cuba, que tomaría a partir de entonces las riendas de su predecesor. Sin embargo hasta 1896 no dejaría de emitir billetes con su primera identidad.
Vamos a comparar los ejemplares de 5 centavos de peso de 1872 del B.E. de la Habana y de 5 centavos de peso de 1896 del B.E. de la Isla de Cuba de tiempos coloniales. Contemplaremos aspectos heráldicos cuando menos peculiares en sus viñetas, cuyas semejanzas esconden diferencias interesantes, e incluso fuera de contexto temporal.
La viñeta principal de los anversos nos ofrece los escudos de La Habana colonial y un peculiar escudo de España. El escudo de La Habana nos muestra tres castillos (el de la Fuerza, el del Morro y el de la Punta) como pioneros defensores de la ciudad, acompañados de una llave que representará la puerta de entrada al Nuevo Mundo.
Para el escudo de España vemos una peculiar versión; en su centro el escusón real de la Casa de Saboya, representado por la cruz y correspondiente al reinado de Amadeo I; lógico para el ejemplar de 1872 pero no tanto en el ejemplar de 1896, que debería llevar el escusón de los Borbones, representado por las tres flores de lis y correspondiente al reinado de Alfonso XIII.

Amadeo I fue rey de España entre 1871 y 1873. A primeros de 1873 se proclamó la 1ª República Española, cuyo gobierno se mantuvo hasta finales de 1874. Acabando 1874 se restauró la monarquía borbónica con Alfonso XII (reinado 1874-1885). A su muerte se nombró rey de España a su hijo Alfonso XIII (reinado 1885-1931) bajo la regencia de su madre, la reina consorte María Cristina (regencia 1885-1902) hasta que cumplió la mayoría de edad.
En la viñeta heráldica los cuarteles que forman el blasón español representan las armas de Castilla (por duplicado en los cuarteles superior izquierdo e inferior derecho), las armas de León (cuartel superior derecho), las armas de Aragón (cuartel inferior izquierdo) y las armas de Granada (en punta del blasón). Resulta curioso que se omitan las armas de Navarra y se sustituya por un duplicado de Castilla en el cuartel inferior derecho.


Sobre esta representación heráldica una corona real cerrada. Bajo los escudos una cornucopia a la izquierda, dos globos terráqueos en alegoría a Europa y América al pie central y un caduceo a la derecha.
Este “anacronismo” en la viñeta heráldica del ejemplar de 1896 con el escusón de Amadeo I fue corregido en ejemplares de otros valores de sus series respectivas. Así lo podemos contrastar, como ejemplo en la comparativa del valor de 10 centavos de peso, con los ejemplares de 10 ctvos. de 1876 del B.E. Habana y de 10 ctvos. de 1897 del B.E. Isla de Cuba. En ellos queda contrastado en ambas viñetas heráldicas que, por la fecha de emisión, son años de monarquía borbónica, y en consecuencia los escusones ya representan a la Casa de Borbón con las tres flores de lis en lugar de la cruz de Saboya.
Para los reversos nos ofrecen la alegoría de una dama con el Cetro de la Justicia en su mano y la Cornucopia de la Abundancia en sus pies (ejemplar de 1872) y el dibujo de una planta de hojas de tabaco (ejemplar de 1896). Cromaticidad en ambos en tonos verdes.
El ejemplar de 5 centavos de Cuba de 1872, emitido por el Banco Español de La Habana, fue impreso por la Compañía Nacional de Billetes de Banco de Nueva York. Es de tipo talón con matriz a la izquierda. Lleva la firma de Miguel de la Puente como Director. Monocromático en tonos negros y grises en anverso, tanto para las leyendas (en español) como los grabados de viñetas, marcos y rosetas. Números de serie sin letra y con tipografía roja. Valor del billete en número al centro derecho en una roseta y en las cuatro esquinas. Valor en texto en las bandas superior e inferior del marco. En sus laterales sendas cartelas onduladas con la identidad del Banco.


El ejemplar de 5 centavos de Cuba de 1896, emitido por el Banco Español de La Isla de Cuba, fue impreso por la American Bank Note Company de Nueva York. Ya no lleva matriz. Lleva la firma de Francisco Godínez y Esteban como Gobernador. Monocromático en tonos negros y grises en anverso, tanto para las leyendas (en español) como los grabados de viñetas, marcos y rosetas. Números de serie sin letra y con tipografía roja. Valor del billete en número al centro en una roseta tipo trébol y en las cuatro esquinas. Valor en texto en las bandas superior e inferior del marco. Encima de la roseta central una cartela curva con la identidad del Banco, identidad que se repite en los laterales del marco sobre cintas onduladas.


La parte inferior de ambos anversos dibuja una trama repetitiva de microtextos con las leyendas del Banco emisor y del valor del ejemplar en letra. En el ejemplar de 1872 se muestra en escritura lineal y en el de 1896 los textos en bandas formando círculos repetitivos.
No incorporan ni marcas de agua ni filigranas, aunque los ejemplares con matriz aportan parte del sello de tinta que estampaba la entidad bancaria en la misma.
Peculiar semejanza en una de las últimas provincias españolas de Ultramar, con anécdota anacrónica incluida. ¡Espero que os guste!
Desde “Miscelánea” nos trasladamos hasta el Africa Occidental para recalar en Costa de Marfil. Vamos a contemplar la serie de francos emitida para Costa de Marfil en los años ’60 del s.XX.
El país que ampara la actual República de Costa de Marfil está situado en el Golfo de Guinea y bañado por el océano Atlántico. Limita con Liberia, Guinea y Mali al oeste y con Ghana y Burkina Faso al este. En la Edad Moderna, los primeros contactos con este territorio fueron de marinos portugueses en el s.XV, seguidos de holandeses, ingleses y franceses. Estos últimos establecieron a mediados del s.XIX un Protectorado francés que pasaría a colonia a final de s.XIX. Entre 1893 y 1960 formó parte de las colonias africanas occidentales de Francia. En agosto de 1960, el médico y líder sindical marfileño Félix Houphouët-Boigny (1905-1993) tomaría las riendas del estado independiente de Costa de Marfil.
En abril de 1959, seis nuevos estados de África Occidental (Costa de Marfil, Dahomey, Alto Volta, Mauritania, Níger y Senegal), a los que posteriormente se uniría Mali y Togo en 1963, iban a formar parte del Banco Central de los Estados de África Occidental. El franco CFA se iba a convertir en la moneda de la comunidad financiera en el África Occidental (… y también en el África Central).


Estos países del África del Oeste (Etats de l’Afrique de l’Ouest) se constituyen en unión monetaria en 1962, asignando las letras según los paises a donde van destinados los billetes a emitir, que serían: letra B (Benin, antiguo Dahomey), letra C (Burkina Faso, antiguo Alto Volta), letra E (Mauritania), letra S (Guinea Bissau), letra A (Costa de Marfil), letra D (Mali), letra H (Niger), letra K (Senegal) y letra T (Togo). De este modo además se marca cierta distinción de soberanía. Históricamente estos Estados fueron colonia francesa entre 1895 y 1958, conociéndose como la French West Africa (Africa Occidental Francesa AOF).
Esta política de Unión Monetaria entre todos estos países estaría liderada por el BCEAO o Banque Centrale des États de l’Afrique de l’Ouest que vendría a sustituir a l’Institut d’emision de l’Afrique Occidentale Francaise el du Togo. Su finalidad primordial era la financiación del comercio internacional.
Tras la independencia, el franco CFA se mantuvo instrumentalizado por el excolonizador, con lo que Francia iba a mantener el control de sus economías y un trato de favor en los territorios a sus empresas galas. La sede monetaria emisora no quedaría en territorio africano hasta la década de los ’70; Francia transfirió las instituciones de emisión a África en 1972-1973.
Revisamos los ejemplares de Costa de Marfil (letra A) de 100 francos de 1961, 500 francos de 1978, 1.000 francos de 1959-65 y 5.000 francos de 1961-65. Sus composiciones fueron obra de los artistas franceses Camille Beltrand, Clément Serveau, Paul Baudier, Raimundo Vaudiau y Paul Emile Munier.
Los diseños de este primer billetario siguieron corriendo a cargo de artistas franceses y sería el Banque de France quien asumiera su impresión. Esta primera serie emitió los valores de 100, 500, 1.000 y 5.000 francos con ejemplares iguales en sus composiciones para los ocho estados de las antiguas colonias francesas del África Occidental. Su única diferenciación sería la letra que se mostraría a continuación del número de serie (A, B, C, D, H, K, S ó T, según territorios).
Sus anversos y reversos reproducen entornos naturales, escenas cotidianas, tallas de artesanía tribal y dibujos de indígenas africanos que representan alegóricamente las diferentes etapas de la vida, la adolescencia, la juventud, la edad adulta y la vejez. Textos en francés con la leyenda del Banco en la parte superior entre ambas esquinas con el valor en cifras. Números de serie en tipografía negra.
Así el billete de 100 francos CFA de Costa de Marfil de 1961 nos ofrece en su anverso la imagen de cabeza y torso de una joven oriunda africana con trenzas anilladas, collares y vestido tribal. A la izquierda una máscara ceremonial de la tribu de los Baoulé, expertos orfebres y uno de los mayores grupos étnicos de Costa de Marfil. Completa el anverso un paisaje de chozas entre palmerales. Es el único ejemplar de los mostrados que ofrece impresa la fecha de emisión. Lleva las firmas de Bertin Borna como Le Président y Robert Julienne como Le Directeur Général.
Cromaticidad predominante en tonos marrones, naranjas y rojos. El reverso nos muestra el torso de un joven negro con un collar de cuentas de hueso y una talla heráldica en madera. En los márgenes laterales sendas telas étnicas.
El ejemplar de 500 francos CFA de Costa de Marfil de 1978 nos ofrece una imagen esculpida en bronde de la cabeza de Idia, representando a la reina madre de Esigie, quien fuera Oba (o rey) del antiguo Reino de Benín (Dahomey) en la primera mitad del s. XVI. En su entorno un pequeño poblado de chozas y tres campesinos en tareas de labranza. Una orla a modo de margen nos muestra patrones étnicos tribales diferentes en cada uno de sus cuatro lados. Lleva las firmas de Isidore Amoussou como Le Président du Conseil des Ministres y Abdoulaye Fadiga como Le Gouverneur.
Cromaticidad en tonos marrones, verdes y amarillos. Para el reverso nos muestra el torso de una niña engalanada con collares y pañuelo sobre la cabeza. De fondo un dibujo de un tractor tirando de un gran arado que surca el campo. El margen vuelve a ofrecernos orlas de patrones étnicos alrededor.
El billete de 1.000 francos CFA de Costa de Marfil de 1959-65 nos muestra en su anverso una pareja de mediana edad, él con el torso desnudo y ella con un pañuelo a modo de turbante sobre su cabeza. A los lados una columna decorativa con figuras geométricas (a la izquierda) y una talla de un antílope en madera policromada junto a una rama de palma (derecha). Lleva las firmas de Tiemoko Garango como Le Président y Robert Julienne como Le Directeur Général.
Cromaticidad en tonos amarronados, verdes y naranjas. En su reverso nos ofrece la cabeza de un anciano entre frondosas plantas de piña, algodón, cocoteros y cafetos. Tras él un puente colgante de maromas y una balsa de transporte fluvial siguiendo el cauce.
El ejemplar de 5.000 francos CFA de Costa de Marfil de 1961-65 nos ofrece en un primer plano el torso de un anciano negro con barba, chilaba y pañuelo sobre su cabeza. Tras él el dibujo de una factoría industrial en una zona arbolada de palmeras. Grecas ornamentales en los laterales y una orla tipo damero de cuadros y rombos al pie. Lleva las firmas de Edouard Edem Kojo como Le Président y Robert Julienne como Le Directeur Général.
Cromaticidad en tonos amarronados, azulados y verdes. Para el reverso nos dibujan una joven africana ataviada con pañuelo tipo turbante, vestido de hombros descubiertos y chaqueta colgada. De fondo un entorno rural con chozas, dos jóvenes porteadores y un campesino manejando una tolva manual de molienda para producción de aceite de palma. En los lados orlas damero alternando cuadrados y triángulos.

Sus marcas de agua nos ofrecen distintas cabezas de oriundos africanos en posición frontal o ladeada. Rostros de niñez, juventud o edad adulta, resaltando ese paso por las diferentes etapas de la vida que también recogen las composiciones de anversos y reversos de la serie.
Colorista billetario para saborear estos primeros años de independencia. ¡Espero que os gusten!