
«La Notafilia es Arte, es Cultura, es Historia, …¡Descúbrela!»
Desde “Miscelánea” y “Pasé por Allí” nos acercamos al sureste europeo para recalar en Bulgaria, en plena cordillera de los Balcanes. Revisaremos algunos de los billetes que se emitieron en el siglo XX con el retrato del Zar Boris III.
Bulgaria, cuya historia como Estado se remonta al s. VII, inicia su andadura con el primer Imperio Búlgaro (681-1018), abarcando una extensión que incluía las actuales Macedonia, Rumanía, Serbia, Bulgaria y algunas partes de Grecia, Hungría y Ucrania. Desde inicios del s. XI hasta finales del s. XII estuvo en manos del Imperio Bizantino, bajo autoridad de Constantinopla (1018-1185). A partir de entonces se iniciaría el segundo Imperio Búlgaro (1185-1386) hasta que los turcos otomanos invadieran los Balcanes ocupando sus territorios durante más de cinco siglos. Tras la guerra ruso-turca (1877-1878), con derrota para los otomanos, y el posterior Tratado de Berlín (1878), se configuró el Principado Autónomo de Bulgaria con un territorio mucho más reducido al que controlaba en su etapa imperial, gozando de cierta autonomía pero bajo vasallaje otomano.

No sería hasta 1908 cuando Bulgaria se independizaría completamente configurando su territorio con la unión del Principado Autónomo (parte norte) y Rumelia Oriental (parte sur). Los inicios del s.XX estuvieron marcados por las Guerras de los Balcanes que los países de esa zona (Grecia, Serbia, Montenegro, Bulgaria) libraban con el Imperio Otomano y posteriormente entre ellos. En la Primera Guerra Mundial se alió con las potencias imperiales (Imperio alemán, Imperio austrohúngaro e Imperio otomano) por lo que salió derrotada. …Y es en esta etapa cuando entraría en acción el personaje que revisamos notafílicamente, el zar Boris III.
Vamos a revisar los billetes de Bulgaria de 1.000 levas de 1925, los ejemplares de 250 y 500 levas de 1929, el valor de 500 levas de 1938 y los billetes de 500 y 1.000 levas de 1942. Todos ellos nos mostrarán en los grabados de los anversos el retrato del zar Boris III con traje militar. Bajo diseños, según series, de Alexander Bozhinov y Vasil Zahariev, el billetario de estas casi dos décadas se repartió entre diferentes imprentas, tanto inglesas como alemanas. Las leyendas identitarias de banco, valor, moneda y validadores se grabarán en los anversos en idioma búlgaro y alfabeto cirílico.

El zar Boris III (1894-1943) reinó Bulgaria entre 1918 y 1943. Nada más abdicar su padre, el zar Fernando I (que partió al exilio junto a toda su familia excepto Boris al finalizar la 1ª Guerra Mundial), iniciaría un reinado difícil, con gobiernos antimonárquicos, autoritarios y no exento de inseguridad para su persona (sobreviviría a dos atentados en 1925).
Alejado de los asuntos gubernamentales, se dedicaba a viajar y a conocer la gente del pueblo, logrando gran popularidad y el apoyo de los búlgaros. También intimó con los máximos mandatarios de la Europa de la época, los presidentes de Francia y Alemania, Gaston Doumergue y Paul von Hindenburg, el rey inglés Jorge V, el belga Alberto I o el italiano Victor Manuel III. Se casó con 33 años con la princesa italiana Juana de Saboya (hija del rey Victor Manuel III), en una ceremonia católica en Roma, en la Basílica de San Francisco de Asis y en una ceremonia ortodoxa en Sofía, en la Catedral de Alexander Nevski.

Tras la Gran Depresión de 1929 el país se vio inmerso en una grave crisis que el gobierno fue incapaz de reconducir, derivando años después en un golpe de estado militar. Así en 1934 se inició una dictadura militar aceptada por el monarca inicialmente, pero de tintes republicanos, lo que obligó al zar a reestructurarla completamente destituyendo a los antimonárquicos y asumiendo él mismo el poder en 1935, estableciendo una monarquía absolutista. El ostracismo al que sometieron los países occidentales a Bulgaria iba a obligar al zar al acercamiento al régimen alemán, pese a su carácter pacifista y deseos de neutralidad territorial en una Europa que se acercaba al abismo de la 2ª Guerra Mundial.
Al iniciarse ésta fue conminado tanto por Hitler como por Mussolini a unirse a su eje y en contrapartida ir recuperando territorios perdidos en anteriores derrotas. Pero Boris III se mantuvo firme en su neutralidad. Su firme conciencia salvaría a los judíos que vivían en Bulgaria de una deportación segura, pero quizá no le salvó a él de morir en 1943, nueve días después de haber mantenido su última entrevista con Hitler en Rastemburgo (noreste e Polonia), en el Cuartel General del Frente Oriental. En su última reunión con Hitler se mantuvo firme en su decisión de no disponer de sus tropas para la causa alemana. Tras la negativa, un avión alemán le retornaría a su país en el que sería su último viaje. Murió 9 días después, el 28 de agosto de 1943, con 49 años.

El retrato del penúltimo zar de Bulgaria, Boris III, fue utilizado para el billetario búlgaro entre 1924 y 1942. Varias fueron las imprentas que lo plasmarían en sus diseños, desde las inglesas Bradbury, Wilkinson & Co (BWC 1925) o Thomas de La Rue (TdLR 1929) a las alemanas Reichsdruckerei (1940) o Giesecke&Devrient (G&D 1938 y 1942).

Sus reversos nos muestran desde paisajes fluviales (desfiladero de Iskar) y vistas aéreas de su territorio (Rila, Veliko Tarnovo) a motivos campestres (campesina, gavilla de trigo y hoz) o pictóricos (escenas de cuadros populares). En este lado los textos y leyendas se ofrecen en búlgaro (leyes punitivas, valor y moneda), pero la cartela con la identidad bancaria aparecerá solo en francés.

El billete de 1.000 levas de Bulgaria de 1925, impreso por BW&Co, ofrece cromaticidad amarronada en anverso y azul purpúrea en reverso.
El zar Boris III (óvalo lateral derecho) comparte anverso con el escudo de armas del antiguo Principado Autónomo de Bulgaria (lateral izquierdo). Las firmas y números de serie (por duplicado en anverso) se imprimen en tinta negra. Lleva las firmas de Kosta Bojadjiev y Venkov como Gobernadores del Banco.

Para el reverso nos muestran el grabado de un dibujo extraído del cuadro “Alegoría de la abundancia” del pintor austriaco Ivan Murkvichka (1856-1938).

El ejemplar de 250 levas de Bulgaria de 1929 presenta cromaticidad púrpura grisácea con fondos crema en anverso y monocromo púrpura en reverso. Fue impreso por TdLR y nos muestra, en el anverso, al zar a la derecha, la zona de reserva de marca de agua al centro y el escudo a la izquierda, pero ya actualizado con el blasón heráldico del reino de Bulgaria.

Sus números de serie se tipografían en tinta negra, por duplicado y solo en el anverso. Lleva las firmas de Asen Ivanov y Nachev como Gobernadores del Banco.

Para el reverso una vista paisajística de la ciudad Veliko Tarnovo, antigua capital medieval del Imperio búlgaro.


El billete de 500 levas de Bulgaria de 1929, también impreso por TdLR, se ofrece en cromaticidad azul celeste con textos de leyendas y fondos de cartelas en azul oscuro. Boris III queda grabado a la derecha del anverso, en el centro la zona circular para la marca de agua y en la izquierda vuelve a dibujarse el escudo del Reino. Los números de serie, en anverso, por duplicado y en tinta roja. Lleva las firmas de Asen Ivanov y Nachev como Gobernadores del Banco.

En su reverso nos ofrecen una vista aérea del cañón del río Iskar, río que cruza Bulgaria del suroeste al nordeste.

El ejemplar de 500 levas de Bulgaria de 1938 fue encargado a la imprenta alemana G&D. De cromaticidad mezcla de marrones, azules y rosas en anverso, añaden tonos verdes en el reverso. Su anverso mantiene al zar Boris III como figura principal del grabado pero lo cambia de ubicación respecto a las series anteriores (de 1925 o 1929). Así veremos el retrato del rey a la izquierda, dejando al centro el círculo para la marca de agua y ocupando la parte derecha el escudo heráldico monárquico. Los números de serie en el anverso aparecen por duplicado y en tinta roja. Lleva las firmas de Dobri Bozhilov y Asen Ivanov como Gobernadores del Banco.

Su reverso nos muestra un diseño más campestre, con una flor y sus hojas emergiendo del círculo central (reserva de marca de agua) y una gran gavilla de trigo abrazada por una hoz a su derecha.

La serie de 1942 también fue impresa por la alemana Giesecke&Devrient, pero esta vez utilizando su peculiar papel con tiras incrustadas con microtextos; un papel diferencial que se convertiría en marca de la imprenta y que utilizaron para editar ejemplares en billetarios de paises por toda Europa. Los microtextos, que se escriben en líneas horizontales superpuestas sobre las pequeñas tiras incrustadas (de apenas 2mm), llevan la leyenda del Banco emisor, en este caso el “БЪЛГАРСКАТА НАРОДНА БАНКА” o Banco Nacional de Bulgaria.

El billete de 500 levas de Bulgaria de 1942, de cromaticidad predominante azul con fondos amarillos y rosáceos, nos muestra en su anverso un medallón a la izquierda que da soporte al retrato de Boris III de militar. El marco orla encuadra tres cuartas partes del billete, dejando el resto, una columna a la derecha en fondo blanco con una simple cicloide y el valor en cifra del ejemplar. En este lado se tipografían dos números de serie, en diagonal y a tinta roja. Lleva las firmas de Kiril Gunev y Asen Ivanov como Gobernadores del Banco.

Para el reverso se mantiene la misma distribución gráfica, pero el marco ocupando las tres cuartas partes de la superficie pasa al lado derecho. En su interior un medallón nos ofrece el dibujo de la cabeza y torso de una joven búlgara con pañuelo tradicional sobre su cabeza, engalanada con collar y traje típico. En su exterior, una artística figura sobre guilloches, el valor en cifra y el valor y su moneda en texto, todo ello en la columna lateral izquierda de fondo blanco que ocupa la otra cuarta parte de la superficie.

El ejemplar de 1.000 levas de Bulgaria de 1942, de cromaticidad naranja amarronada, nos ofrece en su anverso al zar Boris III en la mitad izquierda de un marco floral y dentro de un óvalo acampanado. En este lado los números de serie, en tinta roja y por duplicado. Lleva las firmas de Kiril Gunev y Asen Ivanov como Gobernadores del Banco.

Para el reverso nos dibujan una imagen aérea del fuerte Monasterio de Rila, en pleno bosque de las montañas de Rila.


Es en este Monasterio donde se venera la única parte del cuerpo del zar que se conserva, su corazón, que fue descubierto en un frasco de cristal en el Instituto de Medicina del Ministerio del Interior, pues había sido extraído tras su muerte y posterior embalsamamiento. En 1993, cuando se conmemoraba el 50 aniversario de su muerte, sería su esposa Juana quien lo trasladó al Monasterio.


Las marcas de agua nos muestran desde una gavilla de cereal con una hoz en el ejemplar de 250 levas de 1929, una cabeza ladeada del dios Mercurio junto a un caduceo en el de 500 levas de 1929, el retrato frontal de cara de la princesa María Luisa (hija mayor de los zares Boris III y Juana de Saboya) en el ejemplar de 500 levas de 1938, hasta una filigrana repetitiva de rombos con el anagrama del Banco “БНБ” en los ejemplares de 500 y 1.000 levas de 1942.

Tras la repentina muerte del zar Boris III, su hijo retomaría las riendas del país y pasaría a presidir el billetario coetáneo. Reinaría como último zar con el nombre de Simeón II. ¡Pero este lo repasaremos en un próximo post!

Billetario de culto al personaje, un filántropo pacifista que dirigió su país en el convulso periodo de entreguerras. ¡Espero que os guste!
Descubre más desde PASIÓN NOTAFÍLICA, BUSCAR ...VIAJAR!
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Sobrios y elegantes los billetes que presentas. Me llaman la atención los ejemplares de 500 y 1000 levas porque tienen un inconfundible toque al trabajo del ilustrador ruso Iban Bilibin, especialmente en el estilo de sus orlas y el tratamiento de la temática popular típica del folklore eslavo. Desde luego, el de 500 levas destaca por la suavidad y elegancia de las tintas sepias que lo componen. Bravo por esa visita al fuerte monasterio de Rila en medio de las montañas, debió ser toda una experiencia!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Así es, Roberto, Bulgaria me sorprendió muy positivamente, …y el Monasterio de Rila es grandioso.
En cuanto a los diseños, son una interesante mezcla de estilos de distintas imprentas, aunque todas ellas tirasen del mismo modelo en el personaje.
Gracias por tu experta opinión!
Me gustaMe gusta