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Desde “Miscelánea” volvemos a Marruecos, país del norte de África en la región continental conocida como el Magreb. Vamos a revisar los últimos billetes emitidos por el colonizador francés a mediados del siglo XX. La moneda oficial en la etapa colonial fue el franco. Después de esta serie veríamos un billetario en francos resellado con el valor en dírhams, que coexistieron hasta 1959. Finalmente se adoptó el dírham como única moneda oficial.

El enclave de Marruecos es de origen bereber e historia ancestral. Desde la Edad Antigua recogeremos influencias de fenicios, cartagineses y romanos. En la Edad Media fue nación independiente bajo introducción del Islam, aunque iba a ser el único país árabe que escapase del dominio otomano. En la Edad Moderna se instauraría la dinastía alauita para gobernar el territorio y, salvo el periodo colonial europeo, se mantiene desde 1956 (El Protectorado francés de Marruecos se estableció en la mayor parte de su territorio y el Protectorado español se ocuparía de la franja norte del país, frente a las costas de España, ambos entre 1912 y 1956).

El rey Mohamed V (1909-1961) tomaría las riendas del país nada más independizarse de los europeos, en 1956. A su muerte lo sucedió su hijo Hassan II (1929-1999) y en la actualidad gobierna en el país el rey Mohamed VI (1963- …), su nieto.

Vamos a revisar los billetes del Marruecos colonial francés de 50 francos de 1949, de 100 francos de 1950, de 500 francos de 1956, de 1.000 francos de 1956 y de 5.000 francos de 1951. Todos ellos en línea con los diseños habituales de la escuela francesa, verdaderos artistas tanto en la escenografía y selección de motivos territoriales como en el tratamiento del color, con unos grabados extraordinariamente artísticos y coloristas.

Los anversos de esta última serie de francos nos seducen con grabados de arquitectura autóctona. Minaretes, kasbahs, ksares, jardines o vistas panorámicas nos abren la vista a su modo de vida en ese agreste territorio. No falta la ornamentación árabe tanto para sus marcos y orlas como para grabados completos. Un peculiar juego de arabescos, columnas, arquerías de herradura, lobulada o de medio punto, lacerías de ángulos o líneas entrelazadas y mosaicos con formas geométricas, todo un homenaje a la rica arquitectura islámica.

En este lado los textos y leyendas se ofrecen en francés. Los valores numerales en cifras arábigas occidentales y los números de serie por duplicado (arriba y abajo) y en tipografía negra.

Ancestrales construcciones de adobe, bien como fortalezas defensivas (ksar) o para agrupar viviendas en el interior de una muralla a modo de espacio poblacional protegido (kasbah) que fueron representadas en gran parte del billetario colonial por la escuela francesa de la primera mitad del siglo XX.

En los reversos mantienen la temática de los grabados, mostrándonos lugares y arquitectura típica, pero los textos de las leyendas se muestran solo en grafíá árabe. Es en este lado donde irán los validadores y sus firmas.

El billete de 50 francos de Marruecos de 1949, de cromaticidad predominante en tonos verdes y amarillos, nos ofrece en su anverso el grabado de una triple puerta de arco de medio punto entre paños de lacerías cruciformes y en estrella, con motivos vegetales en los laterales al pie de la puerta. Es un diseño de los artistas franceses André Maillart, Robert Armanelli y Georges Beltrand.

Para el reverso, en las mismas tonalidades cromáticas, nos muestran en los laterales dos puertas con arcos de herradura y paños de mosaicos. La zona central, coincidente con el ojo de la puerta grabada en el anverso, sirve de área circular para la marca de agua. Los textos en este lado en caligrafía árabe de color verde. Lleva las firmas de Mohamed Guessous (como Alto Comisionado), Edmond Spitzer (como Director) y Émile Oudot (como Presidente del Consejo)

El ejemplar de 100 francos de Marruecos de 1950, en cromaticidad multicolor con predominio de marrones, nos muestra al centro del anverso el grabado del ksar y las torres almenadas de Ait Ben Haddou. En los laterales sendos círculos multilobulados servirán de área para la marca de agua (esta vez por duplicado). Sobre y bajo ellos ornamentaciones con arcadas palmeadas y motivos vegetales sirven de base a las cartelas del número de serie y del valor en cifra árabe occidental. Es un diseño de los artistas franceses Sébastien Laurent, Camille Beltrand y Joseph Broutin.

Ait Ben Haddou es un enclave marroquí que se alza en el extremo sur del alto Atlas, muy cerca de la ciudad de Ouarzazate, a modo de vigía sobre una colina de arenisca rosada. Su kasbah (trazado urbano amurallado) nos queda en la orilla izquierda del Wadi Mellah.

Todo él alberga un impresionante conjunto de casbas, torres almenadas y casas de tierra apenas habitadas que son el sueño de cualquier explorador. Su conjunto urbano fue designado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987.

En el reverso nos ofrecen un grabado multicolor con un arco central en ojiva multilobulada y composiciones geométricas y arabescos en sus laterales. Textos en caligrafía árabe y color azul. Lleva las firmas de Mohamed Guessous (como Alto Comisionado), Edmond Spitzer (como Director) y Émile Oudot (como Presidente del Consejo).

El billete de 500 francos de Marruecos de 1956 nos ofrece en su anverso un inusual paisaje ajardinado, con una exuberante composición vegetal urbana, quizás escasa en esos climas. Posiblemente nos quisieron representar los jardines y la torre inacabada de Hassan en la ciudad de Rabat, aunque al dibujo del alminar/minarete le sobre el tejadillo si nos ceñimos a la torre actual. Es un diseño de los artistas franceses André Maillart, Robert Armanelli y André Marliat.


Para el reverso nos ofrecen un arco ojival al centro con arabescos en sus paños y columnas. En el lateral izquierdo la representación de una puerta con arco de herradura y su acceso a un pasillo interior. El lateral derecho repite la composición del izquierdo omitiendo el grabado de la puerta y pasillo, que sustituye por el área sin grabado para la marca de agua.

Textos en caligrafía árabe color rojo y, como peculiaridad, es el único reverso de la serie que también nos añade la leyenda textual del valor en francés. Lleva las firmas de Mohamed Guessous (como Alto Comisionado), Edmond Spitzer (como Director) y Henri Deray (como Presidente del Consejo)

El ejemplar de 1000 francos de Marruecos de 1956 vuelve a la cromaticidad predominante en colores verdes y amarillos. En su anverso nos introduce una vista central panorámica de la ciudad de Marrakech, con el peculiar minarete de la mezquita Koutoubia (s. XII) presidiendo el paisaje. En sus laterales lacerías, arcos lobulados, columnas y frisos con arabescos completan una artística composición.



La peculiaridad de este valor es que es el único de la serie que define la zona de marca de agua con un área en forma cuadrada, en lugar de una circular como en el resto de valores emitidos. Es un diseño de los artistas franceses André Maillart, Gilbert Poilliot y André Marliat.

En su reverso nos ofrecen un grabado de las murallas de una kasbah con sus edificaciones perimetrales y calles interiores en un primer plano, y al fondo un ksar con sus torres almenadas. Textos en caligrafía árabe y color granate. Lleva las firmas de Mohamed Guessous (como Alto Comisionado), Edmond Spitzer (como Director) y Henri Deray (como Presidente del Consejo)

El billete de 5000 francos de Marruecos de 1951 es el único de la serie presentada que pertenece a una edición anterior, ya que las primeras emisiones de este mismo diseño datan de 1938. Su anverso, de cromaticidad en tonos ocres grisáceos, nos ofrece una vista aérea de la ciudad de Tánger desde sus barrios altos. Diseño de los artistas franceses André Maillart, Ernest Deloche y Eugéne Gaspérini.

Para el reverso, también en tonos ocres y grises con aportación de verdes, nos muestran un imaginario paisaje desde lo alto de la loma, con un ksar o castillo con torres almenadas en un primer plano y un pueblo con sus casas de adobe a lo lejos, todo ello envuelto en campos sin arbolado con un fondo de montañas medias. Textos en caligrafía árabe y color granate. Lleva las firmas de Mohamed Guessous (como Alto Comisionado), Edmond Spitzer (como Director) y Émile Oudot (como Presidente del Consejo).

Sus marcas de agua nos ofrecen una majestuosa cabeza de león mirando de frente o ladeado a derecha o izquierda, según ejemplares. Un guiño al león del Atlas, una de las razas africanas de mayor tamaño, extinto en libertad en las primeras décadas del siglo XX.

Un muy artístico epílogo para el franco marroquí, un billetario que nos ofreció durante la etapa colonial unos coloristas y muy logrados diseños a través de la escuela francesa. ¡Espero que os guste!
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